junio 24

El Congreso Inexistente

Jesús Reyes Heroles dijo “seremos inflexibles en la defensa de las ideas, pero respetuosos en las formas, pues en política, frecuentemente, la forma es fondo”, cobra significado cuando las expresiones, actitudes, gestos, acciones y omisiones influyen en la toma de decisiones.

A lo largo de tres legislaturas y casi ocho años como diputado, he sido testigo de cómo se va degradando la función del Congreso del Estado. Pasó de la popularmente llamada “oficina de trámites del ejecutivo” de Pericles Olivares, a convertirse en el “tapete del gobernador” de Gabriel Biestro.

Ni en las peores épocas del Priato se lapidó tanto a la oposición. Ni en la mayor de las soberbias del morenovallismo se despreció y se sometió tanto al Congreso. 

Como excepción a la regla, el pueblo decidió entregar la mayoría legislativa a la oposición de izquierda en 2018 y ha sido hasta la fecha la única ocasión en que se dieron luces de división de poderes fue al inicio de la LX legislatura cuando se comenzó el desmantelamiento del régimen anterior, como la derogación de la Ley Bala, la Ley Bank, la Ley de Expropiaciones, bajar el Impuesto sobre la Nómina, etc. De septiembre del 2018  a agosto del 2019, fue el periodo, en sesenta legislaturas que el titular del Poder Ejecutivo del Estado no se erigió como gran legislador. Mientras fui presidente de la mesa directiva, convoque entre dos a tres sesiones semanales a efecto de incidir en la vida pública del estado de forma directa.

A partir del resultado de la elección extraordinaria, Biestro puso de tapete y entregó el aparato administrativo del Congreso al servicio de Luis Miguel Barbosa. La mayoría barbosista aprueba las iniciativas del ejecutivo sin revisar, no son capaces de corregir ni la pésima redacción de los escritos del Gobernador. 

Pero lo verdaderamente preocupante es el intento de desdibujar al Poder Legislativo de la agenda pública. Por ley el Congreso debe sesionar, cuando menos una vez a la semana ya sea en comisión permanente o en el pleno y agotar el orden del día correspondiente. La realidad es otra. Por órdenes del fuereño que controla la Junta de Gobierno, solamente se tiene permitido sesionar de 11 am a 3 pm una vez a la semana. Incluso se giró un calendario para evitar que las comisiones legislativas dictaminen más de una ocasión al mes. 

Los diputados barbosistas se asumen como auténticos empleados de Casa aguayo y no se atreverían siquiera a cambiar una coma pues pondrían en riesgo las plazas, los contratos de obra y proveedores, además de la encantadora sonrisa de su jefe. 

No cabe duda que la dupla Biestro-Barbosa encuadra perfectamente en dos de las frases del Diputado Porfirio Muñoz Ledo que más han resonado en el Palacio Legislativo San Lázaro:

“El Presidente López Obrador ha dicho que respeta al Congreso, pero algunos de sus émulos y de sus lambiscones niegan la palabra hasta a su propio jefe, que quede aquí y no les volveré a pasar una más, hipócritas”

“Qué manera de legislar…”

Postdata.


Tags

Congreso Inexistente, Inflexibles, Ley Bala, Toma de Decisiones


You may also like

>